Climatología

Tiempo en Córdoba

miércoles, 24 de julio de 2013

Archivo de imágenes

Archivo de imágenes.

Producción


Pimientos asados en el horno solar

Pepinos

Calabacín de 1,5 Kg

Primera recogida de productos



Segunda recogida

Pepinos


Pimientos de freír

Berenjenas moradas y rayadas

Tomates de pera

Tomates corazón de toro

Calabacín

Berenjenas de rabo

Pan al horno solar


Resultado, magnífico pan
Cebollinos

Habas variedad agua dulce



martes, 23 de julio de 2013

Receta 18: Tomate frito

Tomate frito

Tengo que decir que anterior a esta etapa me consideraba mas carnívoro que herbívoro, pero tras unos añitos produciendo mis propios productos, he cambiado radicalmente de opinión y ahora pasan semanas desde que tomo algo de carne. Lo mismo me ocurre con el tomate, dese que he probado el tomate frito preparado por mi, he dejado de comprar el tomate en lata. Aquí os dejo como hacerlo. Es muy sencillo aunque se tarda un poco en hacerlo.

Ingrediente:

Tomate.
Aceite.
Sal.
Azúcar.

Procedimiento:
 
Cogemos los tomates y los lavamos bien para eliminar cualquier resto de suciedad que pudieran tener. Los troceamos y los vamos echando en una batidora. Una vez completamente lleva lo batimos hasta dejarlo como zumo de tomate. En una olla verteremos un vaso de aceite e iremos echando el zumo de tomate.  Esta operación la realizaremos tantas veces como queramos o hasta llenar la olla de tomate. Conviene no llenarla hasta el borde debido a que a medida que vamos calentando salpicará.
 
La ponemos a calentare iremos removiendo con frecuencia. Debemos dejar friendo en la olla hasta que todo el agua del tomate se evapore. Es decir si llenamos una olla, estará friéndose hasta que quede menos de la mitad de la misma.
 
A partir de este momento le echamos una cucharada sopera de sal y 2 de azúcar. removemos y vamos probando. La sal es para matarle la acidez y el azúcar para endulzar. En este momento las cantidades son muy personales ya que dependerá del dulzor y acidez que te guste. En mi caso 1 cucharada sopera de sal y 4 de azúcar.
 
Es muy útil para pasta, pizzas, pistos, carnes, etc...

Compostaje de restos orgánicos

Compostaje de restos orgánicos.

El compost es uno de los abonos orgánicos naturales fácil de obtener y con unas propiedades excelentes para la fertilización de los suelos que mejoran en gran medida el rendimiento de los cultivos.

Suelo 2010
Se tarta de un proceso de descomposición por parte de los microorganismos del suelo, tales como lombrices, bacterias, hongos, etc., lo que en condiciones naturales suele durar años, este proceso podemos reducirlo con una serie de procesos que aceleran dicha descomposición, llegando a tardar meses. Para favorecer el proceso de descomposición lo que se requiere es humedad y oxígeno.

Podríamos clasificar el proceso de compostaje de tres formas diferentes: en superficie (en contacto directo con el suelo), en montones y en composteras. Cada uno de ellos son muy similares, aunque la decisión de emplear una forma u otra dependerá del espacio disponible. En mi caso, debido a las dimensiones de mi huerto, solo he podido realizarlo de dos formas; en superficie y en compostera. Aunque podría destinar una zona del huerto a realizar el compostaje en montones no dispongo de suficiente material para poder llevarlo a cabo.

Suelo 2012
Como comento en anteriores post, partí de un suelo con escasa cantidad de materia orgánica dado que la zona donde estoy llevando a cabo mi huerto era destinada a verter los escombros procedentes de la obra de mi casa.

Mi principal objetivo era restablecer el carácter productivo del suelo y por ello comencé a desescombrar poco a poco. Casi 3 años después aun continúo sacando restos de material de construcción, bolsas de plástico, restos inorgánicos, etc. Pero puedo decir que poco a poco he incrementado en un 70% la cobertura vegetal del suelo. También he aumentado la profundidad de laboreo de los escasos 5 cm iniciales a los 30 cm que alcanzo en la actualidad.

Como punto de partida he ido dejando crecer la vegetación espontánea a la vez que aplicaba semillas de leguminosa que, además de aumentar la cobertura vegetal, es una buena fuente fijadora de nitrógeno atmosférico para realizar un abonado ecológico verde mediante desbrozado y posterior enterrado con el pase sucesivo de la moto azada. Donde era prácticamente ausente la presencia de micro fauna, he conseguido un incremento bastante notable de lombrices lo que mejoran el contenido de materia orgánica y aireado del suelo. Poco a poco han ido apareciendo los primeros insectos polinizadores y los descomponedores.


Encharcamiento tras una copiosa lluvia
Aunque ha pasado poco tiempo desde que he comenzado a realizar esta actividad y es pronto para hacer una valoración a largo plazo, si puedo reseñar el incremento de la producción obtenida con productos de mayor tamaño e intenso sabor. Respecto a las características del suelo cabría valorar la reducción de la compactación del terreno, mayor esponjosidad y la facilidad de manejo en las labores preparatorias.

Problemas como el desnivel del terreno poco a poco se están corrigiendo, para evitar la perdida innecesaria de agua durante el riego, encharcamiento lo que produce la asfixia radicular de las plantas o la orientación de los cultivos hacia el norte lo que evita el sombreado o solanado de los productos hortícolas.


Restos orgánicos
Cuando nos planteamos el llevara cabo el compostado de nuestros propios residuos orgánicos que generamos, debemos tener en cuenta que son mucho los factores que van a influir en el proceso de descomposición, tales como los restos orgánicos, el sistema empleado para el compostaje, la disposición, localización de las composteras, etc.

En un principio todo los restos orgánicos así como cenizas de la chimenea eran aplicados en el huerto sin control ni organización. Esto lo que producía era la salida de plantas hortícolas donde vertíamos los restos, lo que me llevo pensar en ir acumulando los restos en un punto poco transitado para que no me molestaran.

Cuando partes desde el inicio con escasa información, una tarea bastante sencilla se convierte en lo más complicado con resultados decepcionantes, ya que donde ves un humus de lombriz de buena calidad, en realidad lo que tienes es un mantillo que para lo único que vale es para relleno de las zonas mas bajas del huerto.

Compostaje en superficie
Poco a poco comienzas a leer, preguntar, indagar e investigar para ir mejorando poco a poco. En el post de "compost orgánico", comento mis inicio en el compostaje. En el hablo de tres cajones, dos de ellos cerrados por la base con unas aperturas en esta para permitir el paso del aire y colocado en unas patas para elevarlos del suelo y el otro formado por tres lados estando el cuarto lado abierto para facilitarme el llenado de este, sin base lo que se encontraba apoyado directamente sobre el suelo (en superficie).

A mi entender, cada cajón cumplía su función, el primero era el llenado y almacenado durante 3 meses, para reducir su volumen a la vez que acumulo en un mismo punto todo el material. Trascurrido este tiempo, comenzaba a separar el material ya descompuesto del falto de descomposición (a medida que se generaba más desecho lo iba vertiendo en esta primera compostera.

Acumulación de restos orgánicos
El material en avanzado estado de descomposición en la segunda compostera junto con lombrices se regaba y aireaba constátenme. Se mantenía durante otros 3-4 meses tras los cuales lo volvía a trasladar nuevamente a la tercera compostera donde lo dejaba durante mes - mes y medio para la total descomposición antes de aplicar. 

Lo que si llegue a apreciar es que en la primera compostera, donde iba vertiendo todos los restos tanto vegetales como los residuos de comida la temperatura del montón sobre todo en la parte central era mas elevada, lo que al remover los restos apreciaba calor y humedad.

Este incremento de la temperatura se conoce como fermentado, lo que produce la eliminación de muchos de los microorganismos que pueden afectar a nuestras plantas hortícolas, a la vez de semillas de vegetación espontánea o de nuestro cultivo. Suele alcanzarse entre los 65 - 70ºC. Por otro lado, el no realizar un acolchado en la base del montón mediante restos de ramas o material grueso, no se produce una buena aireación.

Compostaje en capas
Ahora me he dado cuenta de mi gran error. El descontrol, la mezcla de restos, verter cenizas, etc. Tras haber eliminado esa primera compostera y manteniendo las dos  que están elevadas y para corregir problemas anteriores las he colocado en un lugar sombreado, de esta forma evito que se seque con mayor frecuencia, manteniendo la humedad durante más tiempo.

He comenzado a amontonar los restos vegetales, los cuales los voy disponiendo en capas, por ejemplo, una base de material grueso tal como restos de poda, ramillas finas, los tallos de las habas, etc. luego vierto una capa de unos 5-10 cm de restos vegetales, otra de tozos de cartón, evitando que este presente restos de tinta o impresiones fotográficas. Otra capa de restos de comida vuelta a empezar.

Proceso de compostaje
Entre capas suelo colocar algunos restos gruesos para favorecer el aireado de la zona más interna. Si me gustaría decir que, cuando hablo de restos de comida, solo hago referencia a restos vegetales, evito introducir en la compostera trozos de carnes, huesos, pescado, restos de gambas o caparazones de crustáceos debido a que podemos hacer que gatos, ratas o ratones merodeen por la zona.
 
Conviene realizar el volteo del material  de 2 a 3 veces por semana, de esta manera permitimos una mayor aireación, con cuidado de no eliminar muchas lombrices. También en verano conviene regar la compostera cada 2 días de esta manera, aireación y humedad acelerarán el proceso de descomposición, por el contrario lo que en 6 meses puede estar en condiciones óptimas para poder usarlo en nuestras plantas puede tardar de año a año y medio.

Para evitar estar pendiente del regado, he optado por colocar un pequeño barril del que sale una manguera de riego por goteo para ir aplicando agua poco a poco. He calculado que dispone de una autonomía para dos días, lo que suelo recargarlo en ese periodo de tiempo.

Humidificación del compost
Como medida de protección frente a la avifauna y otros animales conviene proteger la parte superior. Para ello se puede usar una malla metálica o un pallet, es decir cubrirlo pero que permita el aireado.

Dentro de los problemas que podemos tener cuando producimos nuestro propio compost podemos nombrar el mal olor que es lo más frecuente. Esto se debe a falta de oxigeno por compactación excesiva o demasiada humedad. Para ello podemos voltear el montón, vaciar la compostera y empezar de nuevo, introduciendo restos de podas, hojas secar, material leñoso para permitir la aireación por el centro de la masa.

Protección del compost
Si en la fase de fermentado, la temperatura no aumenta, puede ser porque el montón sea muy pequeño o falte restos verdes. Para ello basta con aplicar más cantidad de material. Si el montón está demasiado húmedo puede ser por exceso de riego o provocado por excesiva lluvia. En el primer caso basta con dejar de humedecer el montón y realizar un aireado para reducir dicho exceso. Si es por la lluvia, bastaría con cubrir la parte superior para evitar que siga aumentando el contenido de humedad. Si hay presencia de moscas e insectos se debe a que nuestro montón posee demasiados restos de verduras frescas, para corregirlo basta con cubrir la capa suprior con tierra, hojas secas o paja. 

El material compostado va a presentar algunas ventajas como contenido en materia orgánica y nutrientes al suelo, suele estar libre de semillas tanto de vegetación espontánea como hortícola. Va a mejorar las características físicas y biológicas del suelo. Aumento en el rendimiento de los cultivos, aumento en la producción y de mayor tamaño, etc.

 


 




martes, 16 de julio de 2013

Receta 17: Berenjenas en vinagre

Berenjenas en vinagre.
 
Como hacemos con las aceitunas, altramuces y otros productos, voy a explicar como hacer un plato especial como entrante o bien para acompañarlo con un buen vinito o cervecita muy saludable y apetecible para este verano.
 
Ingredientes:
 
Berenjenas con rabo.
1 cabeza de ajo
1 cucharada de comino.
1 cucharada de pimentón dulce.
2 hojas de laurel
2 guindillas
Vinagre.
Aceite
Sal.

Procedimiento:

Cogemos las berenjenas a las que les cortamos el rabo y las vamos a lavar. Posteriormente lee realizamos un corte por la parte central (no hay que cortarlas en dos partes).


En un olla vertemos una cantidad de agua que cubra las berenjenas y las ponemos a hervir (aun no vamos a introducir las berenjenas). Cuando el agua comience a hervir es cuando introduciremos las berenjenas las cuales las dejaremos durante cinco minutos tras los cuales la apartaremos.
 
Escurrimos el agua y vertemos nuevamente agua hasta que volvamos a cubrir las berenjenas.
 
A continuación, cogemos la cabeza de ajo, la lavamos y pelamos. En un mortero vamos a machacar los dientes de ajos. Una vez machacados los ajos los echaremos en la olla donde se encuentran las berenjenas y le aplicamos una cucharada de pimentón, una cucharada de comino, las dos guindillas, las dos hojas de laurel, aceite, un poco de sal y vinagre.
 
Para finalizar, dejaremos reposar durante 2 días en el frigorífico para que las berenjenas tomen el aliño. Transcurrido este periodo ya podemos servir.
 
Buen apetito 



sábado, 6 de julio de 2013

Receta 16: Berenjenas al estilo Hassan

Berenjenas al estilo Hassan.

Como me ocurre cada vez que recojo productos del huerto, voy planteando que puedo preparar para sacarles el mayor provecho, y en esta ocasión me acordé de una receta que mi gran hermano, amigo y compañero de Liverpool nos preparaba en innumerables ocasiones ya que es una de las comidas típicas de su tierra. Es por ello que he decidido ponerles este nombre.
 
Es una receta bastante sencilla de preparar y muy saludable.

Ingredientes.

Berenjenas (4-5)
Ajos (2-3 dientes)
zumo de limón
Aceite
sal.

Procedimiento.

Cortamos en rojas ni muy finas ni muy gordas la berenjenas y la rehogamos a la plancha hasta que estén doraditas. Las apartamos en un plato hondo y con ayuda de un tenedor las vamos cortando en pequeños trocitos. Picamos los dientes de ajos y lo rociaremos con el zumo de 2 ó 3 limones (dependiendo de lo ácido que nos guste).
 
Por último le añadimos un poco de sal y una cucharada de aceite.
 
Buen apetito

Archivo de imágenes

 
Archivo de imágenes 


Fresas sobre grieta de cemento.


Tomates de pera


Producción de compost de lombriz


Pimientos de asar


Cebollas


De izquierda a derecha: pimientos italianos, pimientos de asar y tomates de mata baja


Acelgas


Pepinos


Tomates corazón de toro